Llegar con repetidas y una lista de faltantes
Es el escenario más común. Alguien ordena su montón por colección, anota la numeración y publica en el tablero qué le sobra y qué le falta. En la feria, esa lista clara ahorra media hora de conversación: el otro aficionado ve de un vistazo si el canje le sirve y ambos avanzan hacia la serie completa.
Para preparar la lista antes de la próxima feria, conviene repasar las guías y servicios del proyecto.